Varios pescadores avistan un arroaz solitario en la ría de Muros-Noia

Varios profesionales del mar que faenan en la Ría de Muros-Noia llevan varios meses avistando un arroaz solitario en estas aguas gallega. Si bien es cierto que la presencia de ejemplares de Tursiops truncatus no es un hecho peculiar, puesto que resulta habitual encontrarse con los arroaces en las rías en cualquier época del año, el novidoso de esta situación es que se trata de un arroaz solitario, pues este comportamiento no es frecuente entre los arroaces, ya que suelen convivir en manadas de 15 ejemplares de media.

La soledad de este ejemplar puede deberse a que en ocasiones estos ejemplares no son aceptados en las manadas y se recluyen hasta encontrar otros individuos de sus mismas características. La situación de aislamiento del arroaz de la ría de Muros-Noia, y su soledad, hace que aumente su curiosidad por las actividades humanas, pero hace falta tener en cuenta que se trata de un animal silvestre, y no de una mascota, por lo que no se debe molestar al animal evitando en todo momento interactuar con él. Así, se recomienda no ofrecerle nunca comida, no meterse intencionadamente en el agua a su lado ni entrar -deliberadamente- en su radio de contacto.

En el caso de estar en el agua, debiera evitar tocarlo ni aproximarle las manos. Es necesario respetar siempre sus áreas de descanso y en el caso de detectar un comportamiento incómodo por su parte, se debe salir del agua y alejarse de su contacto. En el caso de estar en una embarcación en el momento del avistamiento, no debemos aproximarnos ni interrumpir su comportamiento, se recomienda adoptar una posición neutral e indiferente sí se acerca el animal. También es recomendable mantener el mismo rumbo y velocidad y evitar cambiar de dirección o velocidad, de manera brusca. Si el animal está situado a la popa de la embarcación, no debemos dar acelerones.

Este avistamiento no es el primero que se registra en Galicia, sino que hubo varios casos de arroaces solitarios en Galicia. El más sonado, que no el último, fue el de un arroaz que estuvo en las costas gallegas desde el año 2007 al 2010, siendo observado por última vez en las cercanías de las islas Lobeiras, sin que nadie supiera de su paradero.

La Consellería de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda mantiene este tipo de tareas de seguimiento de este ejemplares marinos dentro de las tareas que se realizan al amparo del marco del convenio de colaboración firmado entre la Consellería de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda y la Asociación CEMMA.