Finaliza la primera fase de la limpieza de la escultura pétrea de la Virgen descubierta en el río Sar


Finalizó la fase inicial de limpieza de la escultura pétrea de la Virgen que fue descubierta en el río Sar, en Santiago de Compostela, el pasado mes de junio. Así, el equipo de técnicos de la Consellería de Cultura, Educación y Universidad trabaja en este primer paso en las brechas que se encuentran en cabeza del ángel y en la eliminación de las sustancias depositadas en la superficie de la pieza, como una pequeña piedra encajada en el manto de la Virgen.

Así, el equipo aprovechó que la escultura está bastante humedecida para retirar la capa más gruesa de vegetación, así como para eliminar la colonización biológica de bacterias y algas que estaban depositadas principalmente en la base de la figura. Ahora, después de constatar que el estado de conservación de la pieza es, en líneas generales, bastante estable, los expertos buscan la mejor manera de proceder en las fases posteriores intentando la mayor eficacia posible al tiempo que se minimiza el riesgo de dañar el bien, que continúa conservado en agua con el fin de controlar los niveles fisicoquímicos que tenía en medio en el que fue encontrada.

Los trabajos previstos, con el objetivo de que la pieza pétrea no sufra daños en el proceso de desecado, también incluyen la elaboración de una cápsula transparente que servirá para aclimatarla de manera que se puedan controlar gradualmente los niveles fisioquímicos. Para este fin se procederá a la extracción gradual de la humedad del ambiente interior de la cápsula mediante un deshumidificador programable manualmente según el calendario establecido por los expertos de manera que la progresión en la desecación sea lo más suave posible para no causar estrés a la pieza.

Una vez finalizada la actuación se elaborará una memoria final evaluando las características de esta pieza realizada en granito que podría encuadrarse en el estilo gótico gallego. Hace falta destacar que en este proceso el equipo de trabajo cuenta con la colaboración de los investigadores Ramón Yzquierdo Perrín, Juan Manuel Monterroso Montero y Carmen Manso Porto.